Peste Porcina Africana

Estamos siguiendo la evolución de la peste porcina africana desde su aparición en China. Ampliamos la atención en nuestras instalaciones, reforzamos los protocolos de seguridad y también reforzamos nuestras comunicaciones a todos los públicos. Seguimos estrictos protocolos y estándares internacionales de calidad, que involucran granjas integradas y toda nuestra cadena de producción.

Lideramos, junto con ABPA (Asociación Brasileña de Proteína Animal) y MAPA (Ministerio de Agricultura, Ganadería y Abastecimiento), un grupo de trabajo que trabaja en la prevención, inspección y concientización de los impactos de la enfermedad en todo el territorio brasileño.

Obtenga más información sobre la enfermedad:

La peste porcina africana (PPA) no presenta riesgos para los seres humanos, pero es altamente contagiosa y letal para los animales.

Es causada por un virus compuesto por ADN de cadena doble, perteneciente a la familia Asfarviridae. ¡Puede causar miles de millones de dólares en daños!

Los síntomas y la mortalidad varían, pero en su forma aguda se detecta

LA MORTALIDAD PUEDE OCURRIR ENTRE 6 Y 20 DÍAS DESPUÉS DEL CONTAGIO

  • Incluso en su forma menos aguda, la enfermedad genera una tasa de mortalidad mínima del 30% en el plantel.
  • Las tasas de pérdida alcanzan el 100% en ciertos sistemas de cría. Los animales que sobreviven son portadores de la enfermedad, ya sean de criadores o salvajes.
  • Es una enfermedad de notificación obligatoria a los organismos oficiales nacionales e internacionales de control de salud animal.

No existe vacuna ni tratamiento para la Peste Porcina Africana

¿Cómo se propaga la enfermedad?

Propagación Directa: Por secreciones orales / nasales, sangre, en carcasas y menudencias de animales ya sacrificados, en heces y orina, en el suelo donde se guardaba la carcasa contaminada, a través de insectos y garrapatas hematófagas.

Propagación indirecta: Por objetos que contengan el organismo, como ropa, zapatos, vehículos, cuchillos, equipos y otros; por alimentos como embutidos y otros subproductos porcinos contaminados, e incluso por pasto o verduras frescas.